lunes, 4 de agosto de 2008

Guillermo E. Hudson cumpliría hoy 167 años


Es quizás el quilmeño más universal. Nació en una zona rural del entonces partido de Quilmes el 4 de agosto de 1841, siendo el cuarto hijo de Daniel Hudson y de Carolina Augusta Kimble, quienes se casaron en Boston en 1827 y llegaron al Río de la Plata en 1837, en el vapor "Potomac".
Se afincan en una suerte de estancia de 400 varas de frente por legua y media de largo, adquirida a Tristán Nuño Valdéz, cuñado a su vez del hacendado Juan Manuel de Rosas, llamada los "25 Ombúes". Allí comienzan una ardua vida de hacendados con la cría de ovejas.
El matrimonio se vio bendecido por la llegada de seis hijos, cuatro varones y dos niñas. Su cuarto hijo llevó su vida describiendo los alrededores de su rancho natal, en su autobiografía "Allá lejos y hace tiempo". Los niños, de origen anglosajón, fueron llevados a bautizar a la ciudad de Buenos Aires, en la Primera Iglesia Metodista, en la Avenida Corrientes, donde existe un registro de bautismos que contiene las partidas de esos primeros hijos.
En 1874 afectado por una grave dolencia cardíaca, se mudó a Londres, Inglaterra. Al año siguiente se casa con Emily Wingrave. Es el fundador de la primera sociedad real protectora de las Aves en Bird Protection Royal Society((1922)) Pero por no ser Lord inglés, cede la presidencia. Fallece en Londres, el 18 de agosto de 1922. Su tumba se encuentra Broadwater, Sussex, Inglaterra.
Al fallecer Guillermo Enrique Hudson, el Dr. Fernando Pozzo, (médico y eminente ciudadano e intendente de Quilmes), se aboca a difundir su memoria. Primero dicta una conferencia en la Facultad de Medicina. Más tarde ubica con su esposa el rancho natal y crea una Asociación de Amigos en 1941, plantan un histórico "ombú" y descubren un monolito en la esquina de la antigua estanzuela los "25 Ombúes", festejando con éxito la donación del solar natal del Escritor y primer naturalista argentino, en las antiguas tierras del Visconde Davidson. El lugar, declarado reserva natural en 2000, funciona como museo evocativo. Su primera directora, "ad honorem" durante los primeros años fue la Profesora Violeta Shinya, sobrina nieta del escritor. Difundió su obra y promovió el lugar en su larga trayectoria educativa y directiva obteniendo importantes logros y donaciones, para ampliar las 4 ha iniciales, preservando así la belleza del lugar. Crea también 2 bibliotecas y restaura el antiguo rancho natal.
Actualmente es una reserva natural que abarca 54 ha. Por el predio pasan los arroyos "Las Conchitas" y Santo Domingo", y tiene una amplia variedad de ecosistemas con animales y plantas nativas, manteniendo el paisaje como lo viera su tío abuelo en su tierna infancia.
Gracias a la obra de Hudson y sus tributarios, parte importante del pasado quilmeño puede ser valorizado y hasta vivido en su justa magnitud. No poca cosa.

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