lunes, 22 de septiembre de 2008

Atanasio Antonio Lanz, un Prohombre de Quilmes


El próximo 26 de septiembre, la Escuela Normal conmemorará un nuevo aniversario de cuando abrió sus puertas, en 1912. Uno de sus iniciadores, fue el docente, pedagogo, periodista, miembro fundador de escuelas y del Hospital. Anastacio Antonio Lanz y Zabala, es recordado en esta edición por una investigación del historiador Chalo Agnelli.
Con el ejemplo educativo y la acción social de sus padres -Atanasio Lanz y María Bernarda Zabala, ambos españoles- Atanasio Antonio Lanz desarrolló para el partido de Quilmes una actividad social, educativa y cultural que llevó toda la vida. Recordamos que por entonces, aún Berazategui era parte del partido de Quilmes.
Nació en el pueblo de Quilmes en 1876; de muy joven trabajó como maestro en la Escuela N° 4 con sus padres. Falleció en Quilmes, ciudad, el 21 de enero de 1935.
El 20 de julio de 1897 aprobó el examen como maestro según consta en el Registro N° 22, folio 49. El 1° de noviembre de 1899, con 22 años, tomó posesión del cargo de Director por nombramiento otorgado por el Consejo Escolar en lugar del Director-Fundador, su padre.
Este, Don Atanasio padre, habiendo cumplido 56 años se jubiló por decreto del Poder Ejecutivo, murió en 1913. Sus restos se colocaron en el Panteón de los Maestros, creado a instancias de su hijo, en el cementerio de Ezpeleta.
Atanasio, hijo, permaneció en el cargo de director de la Escuela N° 4 hasta 1909 en que pasó a la Escuela N° 1, como su 11° director.
Fue Inspector Técnico de las escuelas de la provincia desde el 28 de febrero de 1911 hasta 1914. Desde este cargo inició una campaña para la creación de una Escuela Normal: ...donde vayan niños con todas las comodidades y en forma poco onerosa obtengan el título que los acredite como educadores y para que una vez recibidos apliquen su saber principalmente, en las escuelas del distrito .
Este párrafo del discurso fue dicho por Lanz en el Club Social de Quilmes, en razón de la convocatoria para buscar adscripciones a su propuesta.
Integró la Comisión Fundadora que alcanzó el anhelado objetivo el 26 de setiembre de 1912; día en que la Escuela Normal Nacional de Quilmes abrió sus puertas a la juventud quilmeña. Fue su primer director el Prof. José Sosa del Valle.
Más adelante, Lanz, participó en la fundación de la Escuela de Artes y Oficios de Quilmes y de siete escuelas primarias.
Como autor didáctico escribió: Ciencia y Artes de transmitir enseñanza primaria a los niños y adolescentes por medio del periodismo del que se hicieron tres ediciones, la última en febrero de 1929.
Integró el Consejo Escolar de Quilmes durante diez años (los cargos de consejeros escolares, en esos años, eran ad honores) En 1921, siendo presidente de dicha institución, publicó el Boletín del Consejo Escolar de Quilmes, revista mensual de instrucción pública .
Esta publicación poseía artículos de carácter educativo, noticias de los progresos y necesidades de la educación en el amplio distrito de Quilmes, que además de los actuales límites del partido de Quilmes, abarcaba el partido de Berazategui con las localidades de Hudson, Plátanos, Villa España y Ranelagh.
Por su iniciativa se creó la primera escuela de adultos en Quilmes, la N° 25 en 1909 y fundó la de adultos N° 26 de Berazategui ese mismo año.
Realizó una propuesta pedagógico didáctico para suprimir la pizarra manual de las escuelas de la provincia de Buenos Aires, por antihigiénica, costosa y favorecedora de la pesadez y dureza del trazo caligráfico.
Consideraba que la pizarra manual no permitía desarrollar las variantes instintivas y caracterológicas de la escritura. De este modo se adelantó a investigaciones psicopedagógicas realizadas mucho después. La pizarra sustituida oficialmente por el cuaderno de aula por resolución del 9 de noviembre de 1906.
En 1907 presentó la iniciativa de Enseñanza de la lectura y escritura en 75 días como respuesta a la circular del 31 de marzo de 1905 del Prof. Ángel C. Bassi, aparecida en la Revista de Educación que manifiesta que dicha enseñanza en primer grado es deficiente y que se da en un período excesivamente largo. El informe mostraba las experiencias y resultados de un método que permitía subsanar las dificultades que manifestaba el profesor Bassi.
Retomando la idea de Basset y Mansilla inició la tradición de izar la Bandera Argentina antes de comenzar cada jornada, siendo la primera escuela que concreta la iniciativa la N° 4 (actual N° 1 de Berazategui).
Amante del terruño que sus padres, inmigrantes españoles, eligieron para transcurrir sus vidas y desarrollar su vocación docente, escribió: Apuntes para la historia de Berazategui que la Asociación Orígenes de esa localidad reedito en dos oportunidades. En 1926 realiza un largo viaje por las ciudades más importantes de Europa ampliando sus conocimientos pedagógicos y visitando numerosas instituciones educativas.
Experiencia que no se guardó sino que difundió con charlas y conferencias en todo el distrito, localidades vecinas y en La Plata y la Capital Federal.
Desarrolló una nutrida actividad gremial docente como vicepresidente de la comisión central de la Asociación de Maestros de la provincia y presidente de la Comisión Local de Quilmes a partir de 1930.
Como tal, promovió la instalación de un Panteón del Magisterio Quilmeño (allí fueron depositados los restos de sus padres y de él mismo). Dicho panteón fue cayendo en el desuso y el abandonado. En años recientes fue transformado en un panteón municipal llamado Del Rosario.
Lanz fue vocal de la Liga Nacional de Educación de Buenos Aires. Obtuvo que la empresa del Ferrocarril del Sud (hoy el Roca) designara un tren que trasladaba a Quilmes, en horario adecuado, a los maestros desde la ciudad de La Plata, llenando un vacío inapelable pues los maestros residentes en la zona no eran suficientes para la población creciente por el incremento industrial.
Durante 1906, con los señores Antonio Carbone y otros vecinos de Berazategui, reunió un grupo de jóvenes y crearon una sociedad recreativa que llamaron Alegre Sonreír , cuya comisión directiva integró como vicepresidente.
Su fin era organizar reuniones y encuentros sociales y culturales. Sus bailes guardaron un recuerdo entrañable en muchos vecinos de la comunidad.
Antonio Lanz no descuidó ningún aspecto comunitario; hizo también aportes a la vida social imprescindibles para un pueblo en formación.
Ya antes en 1890, con tan solo 13 años redactó el reglamento de La Esperanza , sociedad cosmopolita de socorros mutuos, promovida por don Francisco Armanino. Esta entidad se constituyó el 11 de enero de 1891 en la vivienda de don Martín Barrabino. Lanz con su poca edad fue designado secretario ayudante de la comisión directiva.
Tuvo una oficina inmobiliaria a la cual descuidaba bastante por sus múltiples tareas. Fue presidente, vice y vocal del Banco de la Provincia, y un inagotable gestor de iniciativas y concreciones que lo superaban, a veces, pero se le sumaba a sus virtudes un alto poder de convocatoria, de modo que siempre hallaba seguidores que dieran fin positivo a sus ideas, si él no las podía alcanzar todas.
Era un hombre apasionado por la educación, convencido de sus resultados para la dignidad individual y social de las mujeres y los hombres.
En 1897 se lo nombró escrutador para las elecciones municipales. En 1901 fue Alcalde del cuartel 4°. [1]
Perteneció como vocal a la comisión directiva que fundó el Hospital de Quilmes, el 31 de julio de 1919. Tuvo la responsabilidad de informar el 2 de agosto de 1921, los estatutos de la entidad redactados por el escribano Andrés Ramella.
Desarrolló una amplia tarea periodística como corresponsal del diario La Prensa durante 30 años. Fue a través de este diario que, acompañando la iniciativa de otros convecinos, promovió una campaña para que Quilmes fuera designada Ciudad, resaltando la importancia histórica, social educativa y económica que había alcanzado el pueblo.
Su empeño tenaz interesó a los legisladores de esos años, a los que visitaba frecuentemente con una voluminosa documentación y firmas de vecinos de todas las clases sociales, para fundamentar su propuesta. Alcanzó su objetivo en 1916.
Murió en su hogar de Quilmes el 21 de enero de 1935, a los 59 años, en plena acción y siempre preocupado por la cultura, la educación y el progreso de este pueblo. Serán mis preceptos, una vez llevados a la práctica, una escuela en movimiento, circulante, amplificada, irradiada, llegando a los lugares más cercanos como a los más distantes...
Una existencia breve según las posibilidades de vida útil que hoy ha conquistado la ciencia. Los que estamos cerca de esa edad, ni hemos hecho la mitad de lo que realizó este hombre en un medio mucho más inhóspito y primitivo, lleno de dificultades de transporte, sin el confort y el lujo que significan los servicios que goza el hombre actual; luz, calefacción, refrigeración, variados medios de comunicación que permiten acceder con inusitada y vertiginosa rapidez a los sucesos nacionales e internacionales, etcétera.
Los que gozando de todo esto y mucho más no alcanzamos su accionar, sentimos una creciente admiración por este prohombre que entregó su vida al progreso de su comunidad desde su incalculable vocación de servicio.

BIBLIOGRAFÍA
Agnelli, Chalo. Maestros y Escuelas de Quilmes - 1666-2004 Ed. Jarmat. Quilmes. 2004 Autores varios. Berazategui, hechos y personajes de ayer Asociación Orígenes de Berazategui. 1994
Grau, Carlos. Berazategui, datos para su historia Asociación Orígenes de Berazategui. 2001
(*El prof. Chalo Agnelli es docente, escritor e historiador, integrante de la Comisión del Bicentenario 1810-2010 de Quilmes)

1 comentario:

Raquel Gail dijo...

Desearía precisar que el aniversario de la Escuela Normal de Quilmes se cumple el 23 de octubre, fecha en que se iniciaron las clases con alumnos, aunque el personal fue designado en abril del mismo año.

Atte.
Prof. Raquel Gail
Coordinadora del proyecto de recuperación y puesta en valor
del Archivo Histórico de la
Escuela Normal de Quilmes
www.archivo104.blogspot.com