domingo, 26 de octubre de 2008

Juez y Parte


Jesica Salomé Di Iorio, referi internacional, es una quilmeña que un día decidió que su futuro iba a estar vinculado a las canchas de fútbol cuando tan sólo tenía 15 años de edad. “En mi barrio no existían equipos ni clubes que desarrollaran fútbol femenino y como el fútbol me encantaba desde pequeña, decidí involucrarme con él a través del arbitraje, ya que jugarlo, era mucho más complicado.Al principio su familia no estuvo de acuerdo. “Consideraban que no era algo para mí, pero luego, y hasta la actualidad, el apoyo es absoluto e incondicional”, señala.
Luego de egresar de su curso de arbitraje, la joven hizo una pasantía en la Asociación del Fútbol Argentino, donde a los 21 años, firmó su primer contrato.
Ser mujer fue un verdadero “gol en contra”, en su caso: “Existe la subestimación y el prejuicio de que las mujeres no sabemos nada de fútbol. Resultó muy complicado que nos observaran objetivamente para así poder obtener el respeto y hasta el elogio de muchos, especialmente, de los hombres”.
Esta mujer no pasa inadvertida ni en los estadios de fútbol: “Es cómico; por ejemplo, al mostrar el carnet para ingresar, siempre me preguntan: ¿árbitra de hockey? ¿de handball?; nombran todos los deportes, ¡menos fútbol! O dudan de la autenticidad del carnet porque les resulta extraño que una identificación de árbitro corresponda a una mujer”. Otro detalle que sorprende en la vida de Salomé es el hecho de que sea abogada. “Es como que a la sociedad le cuesta relacionar dos profesiones tan disímiles, aunque en ambas, pretendo imponer justicia”, alega quien está acostumbrada a ser juzgada permanentemente por sus dictámenes dentro de una cancha. “El error de una mujer resalta mucho más que el de un hombre, y un acierto, pasa inadvertido”, afirma, aunque sostiene: “Si demostramos idoneidad y capacidad en lo que hacemos, las ventajas o desventajas de ser mujer en este rubro, quedan a un lado”.
Para Salomé, desempeñarse en el ámbito futbolístico pone a prueba su “carácter y personalidad”. “Si no te imponés, no podés dirigir ni mantenerte tanto tiempo dentro del arbitraje. También hay perseverancia y sacrificio constantes, con los que cada día intento superarme y lograr distintos objetivos superiores a los ya conseguidos”, asevera.
Se desempeña en las distintas categorías de A.F.A., es árbitra internacional y fue línea en el último amistoso entre Quilmes y Argentino, en el aniversario de la ciudad.

2 comentarios:

Argentina puede cambiar dijo...

El problema de esta señorita no reside en que pueda dirigir o no...
¿No le dijeron que siendo tan, pero tan bonita, los hombres van a jugar pésimo???

Que bajón, pobre por ella. No es de machista ni nada por el estilo. Yo la dejaría dirigir cualquier partido. Pero que dejaríamos de mirar el partido... SEGURO!!!

Un saludo, vecino!!!

Suerte!

Leonel Almasio
argentinapuedecambiar.blogspot.com

LA CEBRA dijo...

Gracias...