viernes, 27 de febrero de 2009

Embotellados

Siete de cada 10 vecinos de Quilmes padecen la falta de estacionamientos.
Una investigación de V
íctor Bravo

Junto con el regreso de las vacaciones y el retorno a las actividades habituales, miles de vecinos de Quilmes padecen hoy de la pesadilla del tránsito al centro de Quilmes. El mayor caos vehicular se genera en horas pico. Y lo padecen siete de cada diez vecinos. El malhumor ciudadano tiene sus comienzos en los accesos al microcentro de la ciudad y finaliza en las calles de las principales arterias adyacentes a la peatonal Rivadavia. Los automovilistas no sólo obligatoriamente tienen que eludir el centro, sino que el calvario comienza cuando se disponen a salir de sus casas para cumplir con sus labores habituales. Allí comienza el vía crucis, generado por la gran congestión que se vive en las inmediaciones, además de la contaminación ambiental por el humo de los escapes.
Las historias son coincidentes. “Vivimos en un cuello de botella. Los especialistas en la materia, aseguraron que el problema del transito se debe en gran parte, “a una proliferación demográfica excedente al espacio dinámico que abarca una determinada zona”. “Es decir que en una zona como el centro de Quilmes, donde se concentra una fuerte actividad económica, comercial, administrativa y laboral, aparece a todas luces una saturación de los espacios públicos destinados a la circulación vehicular y humana”, explicaron los expertos a InfoSur.

COLAPSADOS

A esto, hay que sumarle el deterioro de la calidad de vida de los vecinos, que se ve amenazado por la gran cantidad de autos que poseen los habitantes instalados en las nuevas y cuestionadas torres edificios. Este tipo de construcciones se incrementó en los últimos tiempos, aumentando el deterioro en todos los servicios como luz, agua, y cloacas.
Mario Sinisgalli, miembro de la asamblea vecinalista, Quilmes Unido, explicó en dialogo con InfoSur, que “el microcentro está colapsado. Recibe una gran cantidad de vehículos. Muchos quedan durante más de ocho horas estacionados en calles por donde hay gran circulación de autos y colectivos, incluso en doble mano”. Quilmes en el último año y medio creció de golpe, no sólo en edificios, sino en cuanto a su parque automotor. “Los vecinos venimos advirtiendo sobre el tema desde el año pasado”, señaló Sinisgalli. Los embotellamientos en el centro, tienen lugar durante todo el día.
Camiones, autos y diferentes líneas de colectivos intentan juntos circular en ambos sentidos y hacia todos lados. De acuerdo a los pobladores, muchos autos ingresan a las calles del centro a contra mano y estacionan en cualquier lugar. “Vemos que principalmente las hormigoneras, generalmente las de la empresa Pavisur, se meten de contramano cuando tienen que abastecer a alguna construcción con cemento. No les importa nada, ni nadie. Pueden pasar 24 horas, ocupando una calle y de ahí no se mueven”, indicaron los vecinos.

FALTAN PLAYAS

Los problemas más frecuentes en relación al transito en el centro de Quilmes son notorios. Intentar estacionar un automóvil, después de las 10, es casi imposible. “No tenemos playas de estacionamientos. Los usuarios teníamos una gran playa en la esquina de Videla, pero de un día para el otro la cerraron y hoy se presume que ahí se construirá, una gran torre”, explicó Sinisgalli.
Durante todo el día y en especial por la mañana y la tarde noche, la calle Mitre (uno de los accesos desde Ezpeleta o la Autopista Buenos Aires- La Plata, hacia el centro quilmeño), se convierte en un infierno. Es que cerca de las 7, al menos tres líneas de colectivos circulan por esta vía, a la par de una fluida cantidad de autos. Por las noches, los fines de semana, el Bingo de Quilmes tiene un acceso a estacionamiento para clientes en esa mano en dirección a Bernal. Esto, hace que las colas de autos, lleguen inclusive hasta la avenida Brandsen. “Han puesto unas rejas en la esquina de Rivadavia e Irigoyen que algo de alivio trajo a los peatones, pero no es suficiente para ordenar el transito de la ciudad”, sostuvo otro de los vecinos consultados.

INSPECTORES
Además, explicaron que “el municipio no cuenta con grúas suficientes para el acarreo de vehículos, como así tampoco dispone inspectores para el ordenamiento del transito”. Sobre el reclamo, los bomberos también padecen el colapso vehicular. Días pasados, anunciaron la necesidad de instalar un cuartel en el microcentro, ya que explicaron, “les será muy difícil llegar con inmediatez, ante una eventual tragedia en la zona”. En este sentido, Sinisgalli argumentó que “el problema es muy serio. Una unidad coronaria o una ambulancia no deben ver entorpecida su actividad para atender a los que lo requieran con rapidez. Si hay una emergencia de este tipo en la peatonal Rivadavia, es impredecible que puedan actuar ante un caso de extrema urgencia”.

LA VOZ COMUNAL

En este sentido, durante marzo de 2008, el director de Tránsito de la comuna, Pedro Guevara, admitió “no contar con inspectores para el control nocturno en el distrito los fines de semana y feriados”. Al mismo tiempo que señaló “no tener prevista ninguna modificación en cuanto al ordenamiento de automotores y al estacionamiento vehicular en el microcentro quilmeño”. Según relataron los vecinos, el director de Tránsito comunal, “sólo se tomó treinta minutos de su tiempo para escuchar un proyecto para resolver la cuestión. Luego la reunión, que nosotros organizamos, se truncó”.
Los problemas de Guevara al frente de la dirección Vial del municipio, no son de ahora. Fueron varios los encontronazos que mantuvo con sus subordinados y demás funcionarios de gobierno. Durante 2008 fue duramente cuestionado por diversos sectores, cuando un colectivo de la 263 “trucha” atropelló y mató a un vecino en San Francisco Solano. En ese momento todos se preguntaban cómo estos micros carentes de habilitación y esquivos a todas las normas de seguridad circulaban y de hecho hoy siguen haciéndolo por el distrito, con total libertad.

GARAGES FANTASMAS
Si bien aún existen múltiples cuestionamientos de parte de vecinos por los edificios que se están construyendo en Quilmes, siempre permaneció latente la molestia sobre los garajes que las nuevas edificaciones poseen.
“Existen rumores de que en los planos hacen aparecer garajes que luego en realidad no son tales sino que se les da cualquier otro fin, más lucrativo, como un local comercial o depósito”, indicaron los vecinos de la zona del centro a InfoSur. Es que en diferentes sectores de la ciudad, la proliferación de estos edificios está ocasionando también un aumento del precio del alquiler de las cocheras. Quienes van a vivir a esos inmuebles, al no contar con garajes, deben pagar precios extremadamente altos para poder guardar sus coches en otros sitios.
“Hemos visto a través de los años, demoler casas históricas, construidas en épocas de esplendor. Se destruyó gran parte de nuestro patrimonio cultural, para dar lugar a estas moles de cemento, que además de alterar el paisaje, desvalorizan propiedades e incorporan a una enorme cantidad de población, sin estructuras para recibirla”, explicó Sinisgalli.
Una prueba fehaciente y rotunda del problema en el colapso de los servicios es la situación planteada puntualmente por los desbordes cloacales que inundan toda la ciudad. Los vecinos de diferentes barrios han planteado su preocupación por los servicios y por un desarrollo inarmónico urbanístico que les hace pensar y temer por la pérdida de las características residenciales de ciertos sectores. La proliferación de edificios multifamiliares ha impactado en la zona centro del distrito.

Fuente: Infosur

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