miércoles, 29 de abril de 2009

Quilmes, Protagonista Destacada en la Historia del Cine

Miss Mary, uno de los filmes rodados en Quilmes

A cuatro años de iniciarse el cine sonoro en el país, en la ciudad ya se filmó una película. Grandes actores se dieron cita desde la década del '30 en adelante, para ponerle rostro a las más variadas historias. La ciudad, por su parte, ofreció los más singulares escenarios.
En el día de ayer, y después de que así lo instaurara la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2007, se celebró el Día del Cine Argentino. La fecha, para nada azarosa, fue elegida tomando en cuenta el día en que se estrenó Tango, allá por 1933, y que fuera la primera película sonora del país.
Antes, claro, en Argentina el cine mudo ya había aportado producciones locales. Pero lo singular, y de esa manera lo puso de relieve el director del Museo Fotográfico de Quilmes y coleccionista de cine, Fernando San Martín, es que a poco de iniciado el camino de la cinematografía sonora con Tango , Quilmes también sumó protagonismo, y se convirtió en escenario de una larga lista de filmes.
Quilmes no estuvo ajeno al cine, que es como una profesión que alude a los sueños, a las vivencias , dijo San Martín, y por acá pasaron grandes realizadores y se realizaron algunas escenas para trabajar dentro de lo que era el guión .
La primera de las películas que hizo pie en la ciudad fue Los locos del cuarto piso, de Lisandro de la Tea, filmada en 1937. Y donde se veía reflejado un Quilmes pueblerino, de casas muy bajas, con muchas calles de tierra, algunos empedrados. Un verdadero Quilmes de antaño , señaló San Martín.



Le siguió una pieza osada para entonces, La casa de los millones, con Luis Sandrini y Olinda Bozán, que se filmó, en parte, en la actual Area Material de Quilmes, que por entonces eran las instalaciones del Sindicato Cóndor.
Los personajes de la película están en una avioneta, que termina estrellándose, pero antes de eso, se ven imágenes aéreas de la ciudad de Quilmes, e imágenes de la Cervecería , dijo el director del Museo Fotográfico.
En 1954, se realizó Soy del tiempo de Gardel. Es un film inédito, dijo San Martín, que se pasó por televisión, y que dirigió Homero Cárpena, vecino de Quilmes, padre de Nora y Claudia Cárpena, reconocidas actrices, y director de 150 películas. En la ciudad se filmaron escenas que retrataban la vida de Carlos Gardel, y que buscaban retratar imágenes de aquel Buenos Aires del '900.
Días de Ocio, de 1954, y dirigida por Leopoldo Torre Nilson, con Duilio Marcio, refleja en su argumento la venganza de una mujer tras la muerte de su padre. La película fue filmada en una casa que fue remodelada, la Estancia de Salas del Carril, en Avenida La Plata y 12 de Octubre, dijo San Martín.
Armando Bo, vecino bernalense, filmó dos películas. En Sabaleros, su esposa, Isabel Sarli, protagonizaba una importante escena en la costa de Quilmes, casi en el límite con Berazategui, donde otra mujer (Alba Mujica) la atacaba y pretendía ahogarla, mientras que Bo la rescataba. Adiós Muchachos, una antológica película, no sólo tiene paisajes quilmeños, sino que contó con el guión del compositor y pianista quilmeño Julio Sanders.



MAS RECIENTES



Una escena de Un Guapo del 900


Un poco más acá en la historia del cine, el Pejerrey Club fue escenario de la película Un guapo del '900, de Lautaro Murúa, que reunió a un destacado elenco.
En Bernal se realizó una de humor, con Palito Ortega y Carlitos Balá, El tío Disparate, que tuvo como escenario una casona de la calle Castro Barros.
Sobre el final de los '70, más exactamente en 1978, el profesor Juan Carlos Lombán asesoró en materia histórica a Manuel Antín para la filmación de Allá Lejos y Hace Tiempo, la película que retrataba la vida de Guillermo Enrique Hudson, quien a su vez había vivido en lo que, a mediados del siglo XIX, eran las tierras quilmeñas luego cedidas a Florencio Varela.
Los Pasajeros del Jardín, cuenta con escenas del Museo del Transporte, y también de una casona de La Florida, ubicada en Camino General Belgrano y 892.
Tras el conflicto del Atlántico Sur, Héctor Alterio protagonizó Los chicos de la guerra, junto a Emilia Mazer y un gran elenco, filme que, además, tuvo escenas grabadas en La Bernalesa y en La Estrella, de Quilmes Este.
Le siguieron, en los '80 también, Flores robadas en los jardines de Quilmes y Miss Mary con Julie Christie.



Una recordada escena de Últimas imágenes...


Ya en los '90 llegaron Ultimas imágenes del naufragio, de Eliseo Subiela, con imágenes de la costa en Quilmes y en Bernal, y El amateur, de 1999.
Y aún calentitas, como recién salidas del horno, están El Aniceto, que tuvo escenas grabadas en los hangares del Area Material de Quilmes, y Un novio para mi mujer, de Adrián Suar, que contó con escenas tomadas en el antiguo cine Regina, de Bernal Centro.
Como queda claro , dijo San Martín, el cine argentino no es un cine que está en pañales, porque tuvimos cine mudo argentino, y a partir de 1933 cine sonoro, y a partir del 37 se empieza a filmar en Quilmes.


Fuentes: Perspectiva Sur y Google Imágenes.


Nota de País de los Quilmes: En el informe se ha omitido la película "La Amiga", de 1989, coproducción argentina - alemana protagonizada por Liv Ullman, Cipe Lincovsky y Federico Luppi, con dirección de Jeanine Meerapfel y guión del quilmeño Alcides Chiesa. En el filme puede verse una inolvidable escena en la rambla, recreando el cine al aire libre, como puede verse en la siguiente imagen.

5 comentarios:

joan benavent dijo...

El impulso cinéfilo brindado por las seis salas de Quilmes a sus habitantes, brindó otro aspecto de valor cultural ofrecido en el pueblo que, como la oruga, desplegaba alas de ciudad. Eran que yo recuerde, el Cervantes, Mitre, Colón, Rivadavia, Avenida y no, las cuevas de proyección que estimulaban nuetras fantasías en la niñez y el despegue adolescente. En tal sentido, Quilmes era un enclave de oferta abundante. Cuando redacto mis libros o artículos sobre el cine, está presente mi ciudad de antaño. Es imposible alejar del recuerdo los carteles de las seis salas. Incluso la del casposo Avenida, sito en la 12 de Octubre,covacha de la que se comentaba la existencia de pulgas(nunca comprobada en realidad), pletórica de westerns baratos y dinámicos. Allí, además de descubrir a Tom Mix y Bob Steele, visioné por primera vez y en programa doble "Scarface" y "Entre Rejas", dos joyas del "género negro". Del "Cervantes", recuerdo especialmente el "Cine Continuado" de los miércoles, con las variedades y el trepidante serial en episodios. Del "Moderno", los cinemascopes norteamericanos. En el "Colón" (Fundado por una Mútua de Soccorso), se me reveló "El Acorazado Potemkin" y en el "Mitre", las cuatro cintas argentinas del "Día de damas". En una de las tantas, Roberto Escalada sucumbía ante los encantos de Mecha Ortiz en "Safo".
En el fondo sucumbí yo, a pesar de que la cinta era una reposición de un viejo estreno y entonces ya Mecha iba camino a la ancianidad.
Un recuerdo especial destino al "Cine Club Quilmes", fundado por Gordillo, un singular profesor de Física y Química en el Colegio Nacional, que nos reveló la existencia de grandes maestros europeos y los primitivos norteamericanos.
Hombre circunspecto y reservado, un día nos descubrió su enorme erudición en el apartado, dejándonos de una pieza.
Desde entonces, colaboramos activamente con el Club y asimilamos mejor su materia.
También recuerdo a mi vecino (de cuadra y media) Homero Cárpena (Gustavito se tiene que acordar), inmenso secundario desde los albores del cine nacional hasta su muerte. Por entonces se lo veía poco por el barrio, y cuando paseaba, solo o junto a su mujer Haydeé Larroca, se encasquetaba unos lentes negros que le hacían irreconocible. Una de sus dos hijas, Nora, llegó a ser muy popular en el cine y la TV. Con ella compartí clases de Catecismo y algunos parpadeos románticos, a tono con el barrio de aquellos tiempos.
En otro post mencioné las proyecciones rivadavianas de "Casa Hercow". Pero en verdad, la cultura cinematográfica quilmeña respiraba en todas partes. El "Cine Gratis" inundaba poriódicamente todas las plazas posibles y los clubes barriales. Alli, los pibes, sentados con el sángüche nos deleitábamos con "El gordo y el flaco" y los dibujos animados. Después, volvíamos a casa un poco más gorditos y estudiosos.
El cine de Quilmes nos dotaba de las proteínas necesarias para volver al colegio el día siguiente...

cadorna dijo...

¿Y las escenas de "Sur" de Pino Solanas filmadas en el Pejerrey Club? ¿O me lo imaginé?

Gustavo dijo...

Estimado Cadorna, gracias por el aporte. Seguramente no solo Sur faltaba en esta lista, habrá que seguir completándola.

Morri dijo...

En la película Perdido por Perdido, de Darín se filman varias imágenes en la Cristalería EL PRogreso de Ezpeleta...
Recientemente Nicolás Pauls estuvo filmando en las instalaciones de EL SOL la peli rouge amargo

Anónimo dijo...

Pregunta: ¿Alguno de Uds. no se anima a promover y a organizar un grupo de Cine Club en Quilmes? A un grupo de amigas nos gustaría mucho reunirnos a ver y a hablar de cine.¿Qué nos contestan?