jueves, 24 de septiembre de 2009

Quilmeños, Unámonos

Hoy este blog es una descarga personal. Esta entrada es un deseo sin restricciones.
Suena a utopía desactualizada, a infantilismo si se quiere. Pero es mejor hoy, cuando los recuerdos de una vida en comunidad perviven, que mañana, cuando el abismo nos haya transformado para siempre.
Para muchos, ser quilmeño es una ideología. Artistas, historiadores, políticos. Panaderos, textiles, jubilados. Todos nos podemos unir en un sentimiento que nos abraza, más allá de condiciones sociales, inclinaciones culturales o preferencias políticas.
Alguna vez nuestra Quilmes nos encontró tirando para el mismo lado, juntos y la fuerza fue arrolladora: Éramos la envidia y el ejemplo de nuestros vecinos de acá y más allá. Fuimos el primer balneario argentino y poderosa ciudad industrial. Fuimos el resultado de un implante y morada de miles de inmigrantes.
Hace tiempo que andamos cabizbajos, anodinos parece. Como si lo que supimos y pudimos ser no encontrara eslabón en el presente. Como si la globalización o, más precisamente, la metropolización, hubiera limado nuestro ser.
Los lugares persisten, el diálogo no se ha roto por completo. Las nuevas tecnologías que nos dispersan nos pueden congruir. Ser quilmeño sigue siendo posible y necesario.
Este es un llamado del sentimiento, no una necesidad política o, menos, comercial. ¿Habrá oidos para ser escuchada?
La incógnita persiste mientras el presente representa a tudas luces la decadencia de un lugar que merece un futuro grande, porque está todo, porque más de medio millón de almas merecen salir de la ignominia de no poder compartir una causa, más allá de los deseos, más cerca de las necesidades, directamente a los sueños.
Con solo sincerarnos, darnos cuenta que lo que nos separa son solo intereses sectoriales o particulares, habremos empezado. Mientras tanto nos seguirá comiendo el ogro de la furia, la ciudad del forcejeo. Alguna vez nos cansaremos de hablar mal de gobernantes y tendremos que dejar la pasiva comodidad de nuestras casas.
Quilmeños, reaccionemos.
En algún lugar, a alguna hora, habremos de empezar a cambiar. Yo al menos, trataré de estar presente.

Gustavo Llusá.

3 comentarios:

ferran dijo...

Hace unos dias volvi a Quilmes un año y medio despues... y la primera sensacion que se nos paso por la cabeza fue... "el tiempo se paro?", parecia que hubiesemos marchado ayer... fue una sensacion extraña...

Despues te fijas.... y ves que no es verdad, mi mujer tenia miedo que todo estubiese peor, pero no fue asi, si te fijabas podias encontrar cosas que si cambiaron... calles que antes tenian muchos baches y que eran incomodas de transitar se habian 'parcheado', nos parecio que habia mas presencia policial, nuevos comercios...

Nos parecio que las cosas estan como 'aletargadas', todo avanza, pero muy lentamente... y de quien es la culpa? No tenemos que pensar en los gobernantes? o si?

Creo que no es un problema de Quilmes, sino de Argentina en general, lamentablemente la inestabilidad de los ultimos años han hecho mella en la sociedad en general y el desanimo se puede sentir en cada esquina, en cada comentario que escuchas, y la ciudad es un espejo de sus ciudadanos... y en esto si tienen culpa nuestros gobernantes... si no viesemos como dia tras otro los politicos engañan, mienten y arreglan las cosas para su beneficio o interes mas alla del interes del pueblo las cosas serian diferentes...

Hay algo que quizas no se le de importancia pero creo que sociologicamente si lo es... cuando un ciudadano ve una vez tras otra que un politico hace una promesa y despues no la cumple, o la cumple 'a medias' eso marca al ciudadano... lo desanima, lo entristece, y un ciudadano triste de serlo no luchara por su ciudad...

Anónimo dijo...

Puede ser asi como lo refleja Ferran, que las cosas en Quilmes se hagan de una manera lenta porque ocurre a escala pais y esto nos influye directamente, pero lo que se pretende es proponer con el tiempo que tenga cada uno, simplemente es una suma de boluntades nada mas que eso, solo que con intenciones de modificarlo sin banderas politicas, la unica politica nuestra es proponer porque con mas poca que sea el aporte ayuda a sumar. Mas alla de criticar a los gobiernos no perdamos la posibilidad de proponer y proyectar hacia adelante.
Oscar R. Baez

Anónimo dijo...

Quilmes vale la pena?.
Quilmes es una ciudad de villas que crecen de manera desmesurada, de inmigración ilegal,de políticos que solo piensan en sus bolsillos y en ser candidatos testimoniales, de caballos maltratados en las calles, de suciedad y abandono, de autos estacionados en las veredas, de veredas rotas y ocupadas, de falta de respeto por el otro, de semáforos violados, de manos de tránsito no respetadas....

Qué vamos a planificar si no somos capaces de convivir con lo que tenemos?