jueves, 26 de noviembre de 2009

Quilmes es de Quilmes

En su edición de esta semana de "El Suburbano" , Adrián Di Nucci nos hace reflexionar al relacionar los rumores de cierre de la planta Quilmes de la Cervecería, con la nueva publicidad de la empresa. Ésta es la nota.


¿Desarraigo o desencuentro?


Toda publicidad, más allá del hecho artístico en sí, tiene un mensaje. Para una mayor contundencia, debe ser efectivo, simple y claro en lo que se quiere transmitir. La Cervecería Quilmes estuvo desde siempre entre las empresas argentinas con mejores ideas publicitarias a la hora de difundir e instalar sus productos, sobre todo en televisión y radio, aunque también lo hizo en los últimos tiempos en la Internet con un éxito rotundo.
Para los clientes de Quilmes, vivan donde vivan, en Ushuahia o San Juan, saben que la cerveza es Quilmeña. Así de simple. Bien Quilmeña. Su principal planta fabril está en el partido de Quilmes. Incluso, desde varios puntos del Conurbano quién no ha venido al Parque de la Cervecería a compartir una picada junto a una Quilmes. Todo un ritual.
Ni que hablar lo que para los Quilmeños significa Quilmes (Cerveza). Lleva el nombre de su ciudad, para muchísimos el de su equipo... Es parte del orgullo local. De lo que, muchas veces, también mostramos para afuera "como nuestro".
"Otto Bemberg eligió Quilmes, porque no podría haber elegido otro lugar"; contradecimos lo que escribieron los guionistas.Sin embargo, en ese último spot de la Cervecería, magnífica desde el arte, se ve claramente un mensaje que se le quiere transmitir al receptor. Con efectividad, claridad y de manera directa (cuanto menos eufemismos, mejor será la respuesta), hay resultados que caen por decantación.
• Quilmes puede llamarse de cualquier manera. Sólo depende del lugar que hubiera elegido Bemberg para instalarse. Una falacia. Bemberg eligió Quilmes.
• Suena a "campaña de desarraigo". ¿La empresa -porque en definitiva es sólo eso -ya no querrá tener nada más que ver con la ciudad que le dio todo desde su arranque?...
• Casualmente, este aviso sale al aire para la campaña 2009-2010, justamente el año donde varios coinciden -por ahora en especulaciones sin fundamentos- en que será la empresa Quilmes la que no sólo deje de fabricar sus productos en Gran Canaria y 12 de Octubre, para pasar a hacerlo en su moderna planta de Zárate, dejando este enorme predio Quilmeño como base logística y operativa de distribución.
• También de casualidad con esta "campaña", los rumores en cuanto a la posible tansformación del Parque de la Cervecería en un barrio cerrado o "countrie", siguen creciendo por todos lados.

Lo que había nacido como un simple correo electrónico, ya está en boca de la enorme mayoría de los Quilmeños de Ley, que sentimos a este "pulmón verde" como algo bien nuestro, como la Ribera, la Peatonal Rivadavia, la Plaza San Martín, y porque no, también la propia Cerveza.
Y digo Quilmeños de Ley, y no Santafecinos, ni Purmamarqueños, ni Bahienses. Quilmeños que por muchísimas razones disfrutamos tanto de una Quilmes como cualquiera de ellos, ¿pero saben qué? con un poquito más orgullo. Que vale!!!
Artísticamente, como siempre, impecable. El mensaje nos sigue de-jando muchas dudas a los que estamos en el día a día de nuestra ciudad, como las del Parque de la Cervecería o como las del traslado de la Planta Industrial a Zárate.A propósito... ¿probaste una Zárate?.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si sucede va a ser triste perder estas cosas que representan buena parte de mi niñez. Pero a una empresa no se le pueden pedir sentimentalismos. Las empresas tienen un solo fin y es el lucro. Es el Estado el que debería intervenir aunque claramente no podemos contar con nuestros gobernantes.

Desde mi punto de vista, con la fábrica que hagan lo que quieran. Si quieren hacer un emprendimiento inmobiliario que lo hagan en terrenos de la cervecería o reciclando las casas de la Villa Argentina. Pero no en el parque. El parque es uno de las escasas areas verdes que hay en Quilmes y tiene especies raras traidas de distintos lugares. El Estado podría convertirlo en un paseo publico y podrían concesionar la explotacion de las canchas, pileta y cafetería a privados. Y los gobernantes podrían chorear no solo con las licitaciones de las concesiones sino también con millonarias obras para hacer una veredita piojosa y alguna fuente. Total nosotros pagamos. Llenarlo de casas y convertirlo en barrio cerrado sería un crimen.

Anónimo dijo...

Estaría bueno un reportaje de alguna de las radios o medios de comunicación locales más reconocidos o bien, los representantes de la ciudad pudieran mínimamente preservar el espacio de manera legal y poder preservar las diversidad de arboles como patrimonio natural de además de la historia que tiene ese parque.
"Los niños de quilmes necesitan este espacio verde para crecer".