domingo, 5 de octubre de 2008

Centenario del Nacimiento de un Gran Poeta


Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Froilán Francisco Gorrindo, Quilmeño y Poeta. Un nombre asociado con el tango.
Froilán Francisco Gorrindo nació en Quilmes el 5 de octubre de 1908, y aquí transcurrió toda su vida. En un hogar de clase media, recibió influencias, educación y apoyo de unas tías maduras, además de su madre, ya que a muy corta edad perdió a su padre. Y sobre todo le fue inculcada una rígida conducta que asimiló en lo moral y en lo espiritual, puesto que en lo formal fue ganado por la calle, en donde si bien tomó rápida experiencia de vida, adquirió al mismo tiempo, el gusto por la bohemia y las calaveradas, hábitos y costumbres nocheras de las que no pudo desprenderse ni aún cuando formó su propio hogar.
Alto, delgado, usaba invariablemente esos amplios moños oscuros, clásicos de aquellos años. Campechano, cordial, mezcla de orillero y hombre de asfalto, se desplazó cómodamente en los círculos del ambiente nocturno, con su habitual bonhomía, irradiando afecto y simpatía.
Aunque sólo cursó estudios primarios eso no lo limitó a seguir su vocación por las letras, y su agudo instinto de observación y su rebeldía lo derivaron a la poesía, en la cual encontró el propicio campo de expresión para reaccionar y pronunciarse con acento profundo. En su mensaje hubo rigor y aspereza, pero además hondura y escepticismo.
Hay distintas etapas de creación en la trayectoria autoral de Francisco Gorrindo. La primera corresponde a sus inicios, recién traspuestos los 20 años de edad. A esa época, un tanto indcisa y de aproximación a los grandes artistas del género, pertenece su primer tango "Perdón de muerta", con música del guitarrista Pablo Rodríguez, que alcanzaría la grabación inmediata en la voz de la esposa de éste, la cancionista Mercedes Simone. De ese tiempo son también "Miserere" (con música de Miguel Padula), "Vida perra" (con Rafael Rossi), grabado por Francisco Canaro en 1933y "Disfrazate hermano"
Hacia fines de la década del 30 el nombre de Francisco Gorrindo alcanzó, de pronto, una gran notoriedad, como consecuencia de la aparición de una serie de tangos cuyas letras quedaron inmediatamente incorporadas al oído y a la emoción popular. Verdaderos impactos entre 1936 y 1940.
Esos éxitos fueron "Las cuarenta", "Paciencia", "Mala suerte", "Gólgota", "La bruja", "Ansiedad", por nombrar únicamente las piezas que surgieron casi encadenadas en ese corto período. "Las cuarenta" es la que más identifica al autor y la que ha alcanzado categoría de clásico.
La segunda etapa, la más feliz y exitosa, comenzó en 1936 y se prolongó casi hasta el final de la década. En esa época contrajo matrimonio con Emma Lepanti, con la cual tuvo tres hijos.
El inicio de esa etapa lo marca "Triste domingo", canción de la cual dejó una bellísima versión Mercedes Simone. Casi simultáneamente se produce la aparición de "Las cuarenta", con música de Roberto Grela cantado por primera vez por Fernando Díaz en una gira por el interior del país y luego en Radio Belgrano de Buenos Aires y posteriormente fue cantado por Azucena Maizani en el Teatro Nacional.
Enseguida es grabado por prestigiosos intérpretes: Charlo, la orquesta de Francisco Lomuto, Francisco Canaro y el excelente cantor Alberto Serna acompañado por las guitarras del compositor del tango, Roberto Grela. Con esta obra en nombre de Gorrindo alcanzó rápida y amplia popularidad, y los registros discográficos y la repercusión traspusieron nuestras fronteras.
Por ese tiempo, ha conseguido Gorrindo un acercamiento a la orquesta de Juan D'Arienzo, cuyas actuaciones han alcanzado enorme popularidad. Se vinculó estrechamente a su director y a diversos músicos de la agrupación, desde donde dio a conocer muchos de sus tangos.
Precisamente fue al "Rey del compás" que Gorrindo le entregó la letra de su tango "Paciencia", D'Arienzo le compuso la música y lo grabó inmediatamente,logrando otro suceso. Agustín Magaldi lo grabó en enero de 1938, unos meses antes de morir, dándole el espaldarazo definitivo al éxito.
Del tercer período, de los años cuarenta en adelante, trascendieron pocos títulos, su mejor tiempo ya había pasado.
Froilán Francisco Gorrindo vivió siempre en Quilmes, su vida transcurrió yendo y viniendo al centro de Buenos Aires, con noches y madrugadas de por medio, desgastándose en un casi cotidiano contacto con los ambientes de la música ciudadana y cumpliendo con su trabajo de empleado municipal.
Murió de una penosa enfermedad el 2 de enero de 1963, pero sus versos, sus tangos y una calle de su amado Quilmes están reteniendo su recuerdo. En ellos regresa siempre Francisco Gorrindo: "Vieja calle de mi barrio / donde he dado el primer paso / vuelvo gastado el mazo / en inútil barajar."
Y volverá, además porque supo expresar, con sencillez y emoción a toda una época del tango. La que sintió y vivió agotando sus noches y sus copas, en las que vibró con cuerdas de auténtico poeta popular.

No hay comentarios: