jueves, 18 de mayo de 2017

Especial: La Villa "El Monte" de Quilmes

“El Monte” es un documental autogestionado que refleja cómo es vivir en la primera villa de Quilmes A la vuelta del edificio municipal, cientos de familias, en un contexto de miseria y pobreza, están expuestas a condiciones de infraestructura y salubridad que las ponen en riesgo diariamente. Para visibilizar sus problemáticas, nació un proyecto audiovisual protagonizado por los mismos vecinos. 



La villa El Monte es una de las más antiguas de la ciudad. Sus inicios se remontan a los años 50 cuando atraídos por la posibilidad de trabajar, numerosos compatriotas llegaron a Quilmes en momentos que la industrialización parecía encaminada al futuro. Pero paralelamente, el acceso a la vivienda, a la tierra incluso, se hacía imposible para las franjas menos capacitadas de la sociedad.
Hasta esos tiempos el "Monte" era un predio de descanso bordeado por "el camino blanco", en el que la agrupación "Almirante Brown" de los Boys Scouts, el "Fortín" y los bomberos se repartían grandes solares.

Un perfil que, prometieron siempre ser cosa del pasado.



Los primeros

Poco a poco se fue poblando. Primero fueron "unos pocos ranchos" esparcidos, entre los que se contaba el de Morgan. Éste era un famoso curandero que en la esquina de Alberdi y Belgrano atendía sin horarios. "Andá que te cure Morgan" era un dicho común.
Amaro Carballo y su familia cuidaban el Fortín. Algunos descendientes siguen hoy allí. Hacia el Norte, a la altura de Passo, estaba "El rengo Varela", tipo temible, de a caballo. Y luego los Bomberos con su "camping" y el Matadero.
Luego, incesantemente, más y más familias se fueron apropiando de esa fracción del bajo, llena de eucaliptus que le dan su nombre. A fines de 1952, durante el 53 y parte del 54, provincianos del norte, principalmente tucumanos y correntinos fueron ocupando el triángulo Alberdi - Cevallos - Belgrano, y todo el borde de Cevallos hasta Las Heras. "Los trajo Perón para ganar las elecciones", decían "los de arriba", cuyos hijos aún iban a pescar ranas, anguilas y tarariras al zanjón del monte.
Los llegados eran "laburantes". "Paquito" Antón enseguida se fue para el centro y "Nino" Pérez andaba de acá para allá con el carro de la panadería "Argentina". Muchos trabajaban para la Municipalidad.
En el 55 se formo el "Defensores del Monte", para jugar con los varios equipos de los alrededores. Porteño y Sarmiento, los clubes, y algunos pibes de otras calles se disputaban honores en los desaparecidos potreros.

Los "Tierrita"
Pero ya en el 57 la cosa no pintaba bien. "Los Tierrita" eran el terror de los vecinos de dentro y fuera de la villa. los ajustes con otras bandas terminaban siempre a los tiros o los cuchillazos.
La quema municipal, antes del zanjón, donde los carros a caballo traían la basura, hacía del paisaje algo poco amistoso. En el 58 una inundación tremenda, la más grande que se recuerde, dejó a casi todas las casillas bajo el agua.La década de los 60 y 70 vieron a "El Monte" crecer en la marginalidad, sin ser tenida en cuenta por gobiernos ni por el resto de la sociedad.
A mediados de los 70 fueron los extranjeros los que hicieron crecer la villa. Paraguayos y Chilenos que huían de Pinochet se integraron con los provincianos.
A principio de los 80, cuando el régimen militar gobernaba Quilmes, cuatro hectáreas de la villa, que había llegado a la calle Conesa, fueron levantadas por la fuerza de topadoras y camiones. El fantasma de la erradicación se mantuvo siempre presente.Con la llegada de la democracia y cuando a los hermanos del interior se habían sumado chilenos y paraguayos, El Monte comenzó a obtener algunas mejoras, como la pavimentación de la avenida Cevallos y la distribución comunitaria de agua corriente.Con el traslado del Municipio a su actual y contigua ubicación, y la habilitación de la autopista, la villa quedó en la mira de quilmeños y foráneos. Para esa época, un grupo inversor japonés proyectó construir viviendas en Ezpeleta Oeste para todas las familias, a cambio de quedarse con las tierras, donde pensaban construir un shopping y oficinas. Como se sabe, todo quedó en la nada.



Integrados a Quilmes

Los vecinos de El Monte a fuerza de trabajo y pertenencia se fueron integrando a la vida comunitaria como un barrio más. Muchos empleados municipales, de comercios de Quilmes, albañiles y operarios residen allí. Incluso estudiantes universitarios y profesionales. Algunas viviendas cuentan con muy buenas condiciones de habitabilidad, mientras otras carecen de lo indispensable. Son un crisol tan desigual como la ciudad toda. El "Indio Gómez" para los cerveceros y "Cachi Castillo" para los mates, salieron del Monte y fueron ídolos.
El Churrinche, personaje quilmeño si los hay cuyo nombre es Gustavo, nació y se crió en el pequeño rancho en que su madre, "La Titi", reunía a sus siete hijos.
Los últimos años vieron a "El Monte" consolidarse en toda su extensión. Desde 2006, el Plan Federal de Viviendas de la Nación tuvo en cuenta al barrio. La Sociedad de Fomento que conduce "Francisco" y la Cooperativa de Vivienda formada en el seno de la villa entonces, realizaron todos los pasos necesarios para la construcción definitiva del barrio, cuya realidad parece a más de cuatro décadas de postergaciones, llegar a concretarse.

Gustavo Llusá.

viernes, 5 de mayo de 2017

Museo Fotográfico, la historia de Quilmes en fotos

Hay museos divertidos y otros que no los son tanto; el Museo Municipal Histórico Fotográfico de Quilmes es, por lo menos, bastante original. Por empezar está en una casa y no cansa recorrerlo. Y la fotografía es un lenguaje universal para acercar hechos, circunstancias históricas y lugares de una manera fácil y didáctica.

Quilmes es Capital de la Fotografía
El 5 de julio de 1986 se inauguró este museo, "el primero en su tipo de América latina, impulsado por la donación de una antigua vivienda familiar por parte de Gerónima Giles y Gaete de Mayol", dijo Rodolfo Cabral, director de museos de Quilmes. En las salas se exhiben fotografías que forman parte del patrimonio cultural de Quilmes, como las de la construcción de la cervecería homónima -que hoy cuenta con un patio cervecero donde se puede hacer deporte, pasear y comer- y el afiche de la Hesperidina M. S. Bagley, creada en el país y patentada el 4 de noviembre de 1864; es el invento Nº 1 del país. Muchas de éstas se exponen gracias al aporte del fotógrafo Alcibíades Rodríguez y de toda aquella persona que se acerca para donar sus antiguas imágenes. También se realizan exposiciones rotativas.
Los otros cuatro museos que conforman el patrimonio cultural de la zona son el del Transporte, el de Arte y el Histórico y Regional de Quilmes, en Bernal. El Museo Fotográfico se encuentra en 25 de Mayo 218, entre Lavalle y Brown, Quilmes. Está abierto de 8 a 20. Informes: museosdequilmes@gmail.com
Fuente: La Nación